
Alabes que están dañados hacen que el turbocargador pierda fuerza.
Hay muchas maneras de los alabes se dañen como es que las carcasas,
válvulas y aros del embolo se rompan.
En
las visitas de servicio en sitio, TurboUSA identifica el desgaste
de los alabes por lo tanto pueden cambiarlos antes de que no funcionen
evitando perdida de tiempo.